
El Oratorio de San Felipe Neri de Cádiz volvió a ser el escenario de la tradicional ceremonia de ingreso de los Caballeros Hospitalarios, coincidiendo con la festividad de su Patrón, San Juan Bautista.
El solemne acto dio comienzo con el protocolario desfile de las damas, caballeros y miembros del Consejo Supremo, quienes procesionaron desde la sede de la calle Benjumeda hasta el histórico templo gaditano. Una vez allí, se procedió al juramento de los nuevos integrantes de la institución: María Isabel Álvarez Fernández, Guillermo Machuca Portillo y Alberto Casas Rodríguez, quienes contaron como padrinos con Ángel Carrero Vázquez y Ramón Medel Soteras.
Brillo musical y proyección internacional
La posterior misa de acción de gracias contó con el sobresaliente acompañamiento del Ensemble Vocal Jubílate Deo, de San Fernando, cuya brillante actuación musical recibió encendidos elogios por parte de los asistentes. Al Capítulo acudieron numerosos invitados llegados no solo de diversos rincones de la geografía nacional, sino también del extranjero.
Tras la ceremonia religiosa, los congregados —entre los que se encontraban asistentes desplazados desde Bruselas, Huelva o Sevilla— disfrutaron de un almuerzo de confraternización en el restaurante gaditano El Balandro. Al término del encuentro, se procedió a la entrega formal de las cédulas y distinciones a la nueva dama y a los nuevos caballeros.
Balance anual y un hito histórico para la acogida femenina
La jornada se clausuró con la intervención del presidente de la institución, José María Gómez, quien aprovechó su discurso para desglosar la intensa actividad social del último ejercicio, destacando un dato sobresaliente: las casi 6.000 pernoctaciones registradas el año anterior en su albergue.
Un paso adelante en su obra social Durante su intervención, el presidente puso en valor la reforma llevada a cabo en la segunda planta del edificio de la institución. Estas nuevas dependencias están específicamente diseñadas para dar respuesta a situaciones de emergencia social y acogida de mujeres sin hogar o en situación de exclusión. Con este logro, los Caballeros Hospitalarios marcan un hito histórico en su trayectoria, superando las limitaciones físicas que antes impedían prestar este servicio crucial al colectivo femenino.